jueves, 3 de septiembre de 2015

Suplementos alimenticios: ¿Quién los necesita y cuándo?

Existen numerosos suplementos alimenticios en el mercado, pero, ¿a quién van destinados? ¿Cuándo son beneficiosos, ineficaces o incluso perjudiciales? En este artículo se estudian las recomendaciones generales sobre la ingesta de suplementos alimenticios.
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Los Suplementos alimenticios: ¿Quién los necesita y cuándo?
¿Qué son los suplementos alimenticios?

El objetivo de los suplementos alimenticios, también llamados suplementos dietéticos o nutricionales, es aportar los nutrientes que pueden no ser consumidos en cantidades suficientes. Los suplementos alimenticios pueden ser vitaminas, minerales, aminoácidos, ácidos grasos y otras sustancias que se presentan en forma de píldoras, comprimidos, cápsulas, líquidos, etc1. Los suplementos están disponibles en diversas dosis y combinaciones diferentes. Sin embargo, solo se necesita una cierta cantidad de cada nutriente para que nuestro cuerpo funcione correctamente, por lo que cantidades más elevadas no tienen por qué ser necesariamente mejores. En dosis elevadas, algunas sustancias pueden tener efectos adversos y llegar a ser perjudiciales. Por tanto, a fin de proteger la salud de los consumidores, lossuplementos solo pueden venderse legalmente con una recomendación de dosis diaria recomendada y una declaración de advertencia de no exceder esa dosis.

El consumo de suplementos varía en Europa. Por ejemplo, es habitual en Alemania y Dinamarca (43% y 59% de la población adulta, respectivamente), pero no lo es tanto en Irlanda y España (23% y 9% respectivamente). Las mujeres utilizan más los suplementos que los hombres2-6.

¿Quién necesita suplementos alimenticios?

Los suplementos no sustituyen una dieta sana y equilibrada1. Una dieta que incluya suficientes frutas, verduras, cereales integrales, un aporte adecuado de proteínas y grasas saludables, normalmente proporciona todos los nutrientes necesarios para una buena salud. La mayoría de los países europeos coinciden en que los mensajes dirigidos al público general deben centrarse en pautas dietéticas basadas en los alimentos7. Los suplementos no forman parte de dichas pautas, pero hay ciertos grupos de población o personas que pueden necesitar consejos sobre los suplementos, incluso aunque respeten una dieta sana y equilibrada, por ejemplo, mujeres en edad fértil o personas que toman medicamentos específicos.

No todo el mundo consigue llevar una dieta sana debido en parte a nuestro estilo de vida moderno. En Europa, las encuestas dietéticas sugieren que la ingesta de determinados micronutrientes dista de ser óptima. El proyecto EURRECA, financiado por la UE, detectó ingestas inadecuadas de vitamina C, vitamina D, ácido fólico, calcio, selenio y yodo9. Una reciente comparación de las encuestas nacionales reveló un problema generalizado con respecto a la ingesta de vitamina D, además de la mayor propensión de ciertos grupos de edad a tener un consumo bajo de minerales2. Por ejemplo, existe preocupación por cuál debería ser la ingesta adecuada de hierro en niñas adolescentes en Dinamarca, Francia, Polonia, Alemania y el Reino Unido2. Los niveles bajos de hierro en mujeres jóvenes aumentan el riesgo de que los bebés nazcan con bajo peso, deficiencia de hierro y retraso en el desarrollo cerebral10. Los niveles de folato también son críticos para las mujeres que puedan quedar embarazadas. Se les aconseja tomar ácido fólico antes de la concepción y continuar durante las primeras 12 semanas de embarazo. Un nivel adecuado de folato puede reducir el riesgo de tener un bebé con defectos del tubo neural como la espina bífida. Estudios recientes sugieren que el 50% de los europeos tiene niveles deficientes de vitamina D2,11,12. Dado que el nivel de vitamina D no solo depende de la ingesta alimentaria, sino también de la exposición a la luz UV, podría justificarse mejor la recomendación de tomar suplementos de vitamina D en los países del norte de Europa. En algunos países (como Reino Unido, Irlanda, Países Bajos y Suecia) ya hay recomendaciones para ciertos grupos de la población de que tomen un suplemento de vitamina D, aunque no faltan voces que piden que se hagan más estudios.

La tabla 1 muestra otras preocupaciones comunes, aunque los grupos considerados de riesgo no son los mismos en los distintos países.

Tabla 1: Ejemplos de grupos de población que requieren consejo específico acerca de los suplementos
Grupo de población                        
Nutrientes
Personas mayores de 50 años de edad
Vitamina D, vitamina B12, folato

Los ancianos más débiles pueden beneficiarse de un suplemento multivitamínico en dosis bajas.
Mujeres en edad fértil
Ácido fólico y vitamina D, y posiblemente hierro
Niños menores de 5 años
Vitamina A, vitamina C, vitamina D, aunque los niños con buen apetito que siguen una dieta sana y variada pueden no necesitarlos.
Mujeres en periodo de lactancia
Vitamina D
Personas que cubren su piel, tienen piel oscura o están confinadas en casa
Vitamina D
Veganos
Vitamina B12, vitamina D2


Riesgos concretos para grupos de población específicos

Pese a que desempeñan una función en la salud de algunas personas, no todos los suplementos son útiles para todo el mundo. De hecho, para algunas personas, no es aconsejable tomar ciertos suplementos, especialmente en dosis altas. Algunos estudios indican que los suplementos multivitamínicos pueden contribuir a aumentar el riesgo de una ingesta excesiva de nutrientes, y se ha sugerido que dichos productos deben formularse con mayor consideración por la ingesta de micronutrientes de los alimentos2. Los consumidores deben prestar especial atención a leer la etiqueta y comprobar que un suplemento sea adecuado para ellos. Para la mujer embarazada, por ejemplo, los suplementos que contienen vitamina A (retinol), incluyendo el aceite de hígado de pescado pueden ser perjudiciales y causar defectos de nacimiento si se excede en gran medida la dosis recomendada, o si se supera durante un periodo prolongado de tiempo.

Algunos estudios también han destacado que los fumadores deben tener cuidado con algunos suplementos, en particular, con altas dosis de beta-caroteno. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha examinado las pruebas en esta área y ha concluido que la exposición a β-caroteno por debajo de 15 mg/día es segura en la población general, incluidos los fumadores13.


Conclusión

Se recomienda tomar suplementos específicos a determinados grupos de población. El mensaje general es: seguir una dieta sana y equilibrada, leer atentamente las etiquetas de los suplementos y alimentos enriquecidos, y evitar tomar múltiples dosis que excedan las cantidades diarias recomendadas (CDR). En caso de duda, pedir consejo a un dietista o médico antes de elegir un suplemento dietético.

Referencias:

European Commission, Food supplements sectionhttp://ec.europa.eu/food/food/labellingnutrition/supplements/
Mensink GB, Fletcher R, Gurinovic M, et al. (2012). Mapping low intake of micronutrients across Europe. British Journal of Nutrition 14:1-19.
Beitz R, Mensink GB, Rams S, et al. (2004). Vitamin- und Mineralstoffsupplementierung in Deutschland (Use of vitamin and mineral supplements in Germany). Bundesgesundheitsblatt Gesundheitsforschung Gesundheitsschutz 47:1057–1065.
Tetens I, Biltoft-Jensen A, Spagner C, et al. (2011). Intake of micronutrients among Danish adult users and non-users of dietary supplements. Food & Nutrition Research 55:7153.
Kiely M (2001). North/South Ireland Food Consumption Survey. Summary Report on Food and Nutrient Intakes, Anthropometry, Attitudinal Data & Physical Activity Patterns. Irish Universities Nutrition Alliance.
Rovira MA, Grau M, Castañer O, et al. (2013). Dietary supplement use and health-related behaviors in a Mediterranean population. Journal of Nutrition Education and Behavior 45(5):386-391.
EUFIC Review (2009). Food-Based Dietary Guidelines in Europe.
Troesch B (2012). Dietary surveys indicate vitamin intakes below recommendations are common in representative Western countries. British Journal of Nutrition 108(4):692-8.
EU project EURRECA website: www.eurreca.org
Radlowski EC & Johnson RW (2013). Perinatal iron deficiency and neurocognitive development. Frontiers in Human Neuroscience 7:585.
Ovesen L, Andersen R & Jakobsen J (2003). Geographical differences in vitamin D status, with particular reference to European countries. Proceedings of the Nutrition Society 62(4):813-821.
Pérez-López FR, Brincat M, Erel CT, et al. (2012). EMAS position statement: Vitamin D and postmenopausal Health. Maturitas 71:83-88.
EFSA (2012). Statement on the safety of β-carotene use in heavy smokers. EFSA Journal 10(12):2953.

Fuente: http://www.eufic.org